viernes, 8 de agosto de 2014

Las primeras mutuales y sindicatos

El desarrollo industrial experimentado por Inglaterra entre 1750 y 1850 dio lugar a la conformación de las primeras organizaciones obreras como consecuencia de las pésimas condiciones trabajo en las fábricas y de los salarios inadecuados.
En la etapa inicial de la industrialización (1750-1850) se produjo una degradación de las condiciones de vida de los trabajadores a partir de:
• Jornadas laborales prolongadas y en espacios insalubres.
• Salarios bajos
• Producción a destajo.
• Generalización del trabajo infantil.
• Ausencia de licencias por enfermedades y falta de un sistema previsional.
Por todo esto se crearon los sindicatos en los que se reunía la gente trabajadora de un mismo oficio para defender sus reivindicaciones mediante huelgas. Constituían sociedades de ayuda mutua, las cuales disponían de cajas comunes con capital proveniente de las cuotas de los asociados, para afrontar períodos de huelga, asistencia a las familias de obreros fallecidos, gastos por servicios fúnebres, etc
A partir de la expansión del modelo industrial y la expansión del capitalismo en la segunda mitad del siglo XIX se expandieron también, junto a la inmigración llegada de europa, estas ideas sindicales en el territorio argentino.


En la Argentina las primeras organizaciones obreras que se conformaron fueron las sociedades de socorros mutuos o mutuales. La primera se creó en 1857 en Buenos Aires con la denominación de Sociedad Tipográfica Bonaerense, pero por su dinámica y objetivos esta entidad respondía más a una organización mutual que a una gremial. Recién en 1877 es cuando se constituye la primera estructura sindical con carácter moderno: la Unión Tipográfica Bonaerense, que realizó, al año siguiente, una huelga por la reducción de salarios que afectaba a sus afiliados. La huelga sorprende y logra que se acepte lo exigido: se aumentan los salarios, se reduce la jornada a 12 horas y se excluye a los niños menores de doce años. Sin embargo, al poco tiempo, se reimplantan las viejas condiciones de trabajo y el sindicato desaparece. El triunfo momentáneo de esta medida de fuerza marcó la celebración del primer convenio colectivo que se conoce en la Argentina.
Como era de esperarse la mayoría de los trabajadores que se reunían en torno a los sindicatos eran europeos, como lo era casi la mitad de la población, que habían traído de sus naciones de origen ideas y principios políticos que influyeron en su accionar gremial. Las líneas políticas más influyentes fueron el anarquismo y el socialismo.
Durante el período 1880-1900 se formaron más de cincuenta sindicatos por oficio y se incrementó notoriamente el número de huelgas y de acciones de protesta. En este proceso de crecimiento el endurecimiento de las condiciones laborales y de los salarios, como consecuencia de la crisis económica que sufrió Argentina en 1890, fueron un motor para la activación del movimiento obrero. En ese año, las diferentes líneas internas, que usualmente habían generado divisiones dentro del movimiento obrero, se unificaron sin excepciones para la organización de los actos por el primero de mayo de 1890 y presentación de un petitorio único.



BIBLIOGRAFIA

·                     http://www.tel.org.ar/spip/descarga/theomai.pdf